viernes, 8 de abril de 2022

LA DAMA DEL CHICLE

 Mientras escribo este relato, me imagino que los lectores estarán pensando que me refiero a la dama de algún degenerado asesino y violador. No, no van por ahí los tiros. 

Se trata de la manía de una dama de alta cuna que yo conocí hace varios años en Nueva York,  y que me entró la apetita sensación de poder contarlo. 

Aquella dama masticaba continuamente chicle, pero con buenos modales, apenas abría su boca mientras masticaba. Sus modales eran finos y delicados, apenas podrías extraerle un defecto de su esbelta belleza y elegancia. 

Pero su manía me irritaba. Tenía por costumbre cuando se sentaba en un bar o restaurante, dejar pegado insospechablemente su chicle bajo la mesa, con el fin de dejar su huella, y comprobar días más tarde -cuando se sentaba en el mismo sitio-,  si su depósito aún permanecía, duro y seco. 

Esto me recordó hace unos días viendo un reportaje de varios felinos, donde marcan su territorio de orina en árboles y matorrales. 

De esta costumbre, a mí también me quedó la manía de cuando me siento en algún establecimiento, paso la mano por debajo de la mesa para comprobar si por allí dejó alguna señal cierta felina. 

¿Y ustedes, tienen alguna manía? 

Por Lino Saborido.




miércoles, 6 de abril de 2022

REFLEXIÓN...A FOTO SOÑADA

   Levántome co ritual de sempre, e antes de abrir a fiestra voto man da cámara...

  Mentras escoito o primeiro canto do merlo, gústame inmortalizar o amencer, xamais hai dous iguais.

  Agora cos móbiles, Xaquín, tod@s sodes fotógrafos, é unha moda, pero fotos que transmitan, poucas.

   Espertas jodedor Amigo merlo, moitas grazas pola parte que me toca, son un afeccionado, para nada pretendo sentar cátedra coa cámara...

  Estar no momento xusto, coas persoas adecuadas, nun lugar cunha luz que transmita esa emoción necesaria, apertar o botón e que tralo clic apareza unha imaxe que diga algo, por exemplo o temor de Xoel acurruchado contra o corpo de seu pai diante do inmenso mar rompendo contra as rochas na Costa da Morte, non é sinxelo, pero se o consigues o resultado pode ser marabilloso.

  A fotografía é un arte, diría máis ben un sentimento e, igual que na vida, trátase de coller o tren que pasa no momento preciso por diante e aproveitar a ocasión que nos da de viaxar e acadar un soño, algo reservado aos tocados por unha variña máxica, non me conto.

  Ten razón o merliño, querid@s Amig@s, cando di que somos moit@s os que facemos fotos, pero son pouc@s os que teñen esa especial sensibilidade para saber ler o momento de darlle vida ao que ven os ollos...

  De mostrar o reflexo da Alma...

  De facer poesía coa cámara...

  De acadar A FOTO SOÑADA...!!



                                                                  Xaquín Miguéns Ces

PRIMAVERA, FELICIDAD FICTICIA

 Sí, estos meses serán los meses de la felicidad ficticia, porque, por desgracia, esa felicidad se desvanece, se convierte en una mezcla de dolor, vergüenza y tristeza, cuando veo el mundo a mi alrededor y sé que la primavera no le llega a todo el mundo, ni les llegará a los niños de Siria, de Sudán, de Yemen, de Etiopía, o de cualquier otro país inmerso en las guerras criminales, también la última, la de Ucrania; o cuando veo que familias enteras se quedan sin hogar por la avaricia de unos pocos, o al ver a los ancianos cobijados en un portal y viviendo a la intemperie.

Yo, que por carácter soy feliz todos los días (o casi), sean nublados o soleados; que me basta con mirar sanamente el amanecer, o solo con escuchar las risas de los niños, o ver los arrullos de dos viejecitos, o cuando mi gatita se me acerca para pedir comida. 

Pero si alguna cosa me hace sentirme satisfecho es cuando pienso en los ricos y poderosos, como Putin, dirigentes de la OTAN o el dueño de Amazon, o el chulesco empresario que se ha forrado gracias a sus chanchullos y esclavos, y que no se pueden llevar al otro barrio más de lo que me llevaré yo, porque eso, estoy seguro, a ellos los hace infelices.

Sí, estos meses serán los meses de la felicidad ficticia, porque, por desgracia, esa felicidad se desvanece, se convierte en una mezcla de dolor, vergüenza y tristeza, cuando veo el mundo a mi alrededor y sé que la primavera no le llega a todo el mundo, ni les llegará a los niños de Siria, de Sudán, de Yemen, de Etiopía, o de cualquier otro país inmerso en las guerras criminales, también la última, la de Ucrania; o cuando veo que familias enteras se quedan sin hogar por la avaricia de unos pocos, o al ver a los ancianos cobijados en un portal y viviendo a la intemperie.

Porque, claro que a otros les debe hacer feliz joder al prójimo, desahuciar, robar, recortar derechos, mandar cartas cachondeándose de los jubilados, empezar guerras aquí y allá, bombardear escuelas y hospitales, o acusar de tráfico de personas a aquellos que se juegan la vida para salvar de morir ahogados a los refugiados.

Entonces mi felicidad se convierte en vergüenza, por ser capaz de sentirme feliz a sabiendas de que la primavera no les llega a todas las personas, ni nunca les llegará, mientras yo cierre los ojos para no ver, me tape los oídos para no escuchar, cierre la boca para no protestar y me cobije en mi feliz comodidad, encerrado en mi torre de marfil del mercadillo.

Por Lino Saborido.





YO NO TENGO MIEDO

 Yo no tengo miedo.

Sería absurdo a mi edad.

Yo lo que tengo es cansancio

de verlo todo quebrar.

Pero como siempre

prevalece la convicción

de que todo cambio

es para mejor,

aquí me tenéis,

ni me tiembla la voz

ni se me caen los anillos

ni se me arrugan las ganas

de comenzar de cero

e ir escalando 

poco a poco

porque insisto,

yo no tengo miedo

sería absurdo 

después de lo vivido

de lo sufrido

y de lo aprendido.


  Mano Figueira.





EL MAR Y YO

 

¡Qué serena está la tarde!

duerme el mar en la ría

las gaviotas volando

a sus pies Vilagarcía

 

que serenidad tan grande

aquí hay más tiempo que vida

al otro lado del mundo

tranquila está la bahía

 

el mar y yo

mi triste melancolía

de perderme en tus aguas

de dormirme en tu brisa

 

la nostalgia me envuelve

al final del sexto día

cuando la noche te sueña

con aire de dulce risa.

  Paki Espiño,2022

O MEU CORAZÓN LATEXA

 

O meu corazón latexa

na procura do cariño

mais non quero amor finxido

ese...non é verdadeiro

 

eu quero un amor sinxelo

que saia do corazón

semellante o de unha nai

con verbas, sen condición

 

un amor con agarimo

tan só, que me sepa amar

con dulzura e bondadoso

dar cariño e respetar

 

un amor que me comprenda

cando eu sufro, e teño dor

que lea os meus pensamentos

cando eu...lle dou amor

 

e con ese amor recíproco

nas dulces tardes do estío

soñaremos en silencio

o futuro de esta vida

 

eu só vivo para tI

para estar a teu carón

para amarte e adorarte

e darte o meu corazón.

  Miguel Alberto,2022

AMOR VIEJO, BELLO AMOR

 Nunca fui tan feliz como con él.

No quería acercarse a mi

porque la diferencia de edad

lo asustaba demasiado.

Me decía que en diez años

estaría retirado

y yo estaría en la plenitud

de mi esencia.

Y yo respondí

que un día en sus brazos

era un bálsamo,

remedio para diez años

de mal vivir con amores

frustrados.

El tiempo que pasamos juntos

fueron los más felices 

de nuestras vidas.

Nunca me arrepentí de vivir

con él, que fue maestro, compañero , amor y a veces padre, 

y en el ocaso de su vida

fue niño en mi cobijo.

Que donde hoy descansa

vela por mi alma

que volará a su vera 

cuando oiga la llamada.

 Mano Figueira.