lunes, 30 de mayo de 2022

A FOTO

Nun caixón da vella cómoda,
coidado con grande celo,
adormiñaba un sobre
sobado polo trafego.


Atesouraba unha foto,
aínda en branco e negro,
e nela unha cativa
que non acadaba o metro.


Mais posaba fachendosa,
abofé que tiña xeito;
cunha risiña de leite
e uns caracois trigueños.


Diante da incolora foto
bagoaba un xoven vello,
co semblante axeado,
de pena esgazado o peito.




¡Qué linda é a miña nena!
ten olliños de luceiro.
¡Mira cómo me sorrí!
¿pero viches qué cabelo?


El namorouse dela,
ella nunca vio al abuelo”




                                         Silvia Figueiras Dovalo 


domingo, 29 de mayo de 2022

LA ENDIABLADA LISTA DE LA COMPRA

En la cola de la frutería se me acercó un hombre muy mayor que, mostrándome un papel, me pidió que se lo leyera al frutero. “Cada día entiendo peor la letra de mi mujer”, se justificó.

 La letra era, en efecto, un poco endiablada, aunque lo malo es que no se trataba de la lista de la compra, como el viejo creía, sino de una carta de despedida. Tras el “querido Ramón” de rigor, la esposa le informaba de que había decidido irse a Benidorm con su primo hermano Raúl, del que “como sabes, siempre he andado un poco colgada”. 

Tras una serie de consideraciones de orden sentimental muy breves, terminaba la misiva con un “no me esperes despierto” que me pareció un rasgo de humor negro. A esa edad equivalía a un “no me esperes vivo”.

Me dio apuro revelar el verdadero contenido del papel al hombre, de modo que decidí improvisar una compra: “Ponga seis tomates”, indiqué al frutero. “Seis, no; con dos, vale, que se nos pudren”, corrigió el anciano. 

Tras la frutería fuimos a la pescadería, donde pedí dos trozos de salmón fresco, lo que extrañó al viejo pues jamás, me dijo, probaban ese pescado. Poco a poco, a medida que pasábamos de un puesto a otro, iba dándose cuenta de que aquella lista de la compra no estaba hecha por su mujer. 

“Tenemos unas rutinas digestivas muy asentadas”, me explicó, “no entiendo qué le ha pasado a Rosa”. “Las rutinas digestivas”, dije yo por añadir algo, “no son buenas: al estómago hay que proporcionarle variedad”.

Finalizada la compra, le devolví la carta, que dobló en cuatro y se guardó en el bolsillo mientras se alejaba a pasos lentos hacia la puerta del mercado. 

Una vez solo, fui a sacar mi propia lista para llevar a cabo mi compra, pero decidí hacerla de memoria, no fuera a ser que...






JUNTOS EN EL CIELO

 

  Una novia corriendo

descalza por el Cielo

al encuentro de mi padre

quien fue su amor primero.

 

Los Ángeles están de fiesta

celebrando el triunfo del amor

dos almas que se juntan

después de tanto dolor.

 

Nadie es propiedad de nadie

pero yo te consideraba mía

ahora toca seguir adelante

aunque me cueste la vida.

 

Llevo tu sangre en mis venas

llevo tu esencia en la piel

tu ausencia será de condena

de no poder volver a verte.

 

Juntos en la eternidad

ahora sois libres de nuevo

volando dos almas están

lo infinito marcará su vuelo.

  Paki Espiño,2022


 Dedicado a mis padres,

por siempre para ellos,

mis dos Ángeles queridos.

 

 

 

YO QUISIERA AMARTE

 Yo quisiera amarte

con toda pasión

tenerte, abrazarte

y hacerte el amor


quería tu cuerpo

y tu corazón

tu amable sonrisa

y tu dulce voz


poder olvidarme

de mis pensamientos

postrado a tu lado

en confinamiento


yo quería, y quiero

tu amor, tu bondad

todo en ti es bello

¡bendita mujer!


Llevarte al altar

vestida de blanco

y allí...darte el Sí

mi querida esposa


criar nuestros hijos

en este gran nido

de amor sempiterno

“henchidos” de orgullo


llenos de cariño

pronto crecerán

y llegará el día

¡ellos partirán!

  Miguel Alberto, 2022


DESAMOR

 

La comida pierde su sabor

la voluntad muere y desaparece .

El aire se hace irrespirable ,

el pecho aprieta y duele  .

Un nudo en el estómago 

impide que digieras nada

ni comestible ni sentimental.

Las ojeras hipotecan

tu faz para marcar

esa mirada perdida

de visión hundida.

 

Y las noches...esas,

 te mantienen 

desvelada 

con sus  días amnésicos de 

no conciliar el sueño .

Las lágrimas salen solas

sin previa provocación.

Pasas de mortificarte 

a inmolarte 

y en ese fuego de 

frustración e impotencia 

sientes una enorme

pena inmisericorde hacia ti misma .

No puedes pensar , ni ser 

benévola con nadie 

porque el odio  

abarca territorio.

El desamor 

nos lleva al lado oscuro 

de donde nunca se regresa entero.

 Mano Figueira.

 


NO TE ESCUCHO

 

No te escucho ya.

No te veo volar 

ni disfrutar de las piruetas 

de tus plumas

que pintaban sonrisas

en los rostros de algunas.

No te asomas al vértice de 

esa hoja en blanco 

para hacerme reflexionar 

meditar o enfadar.

Te dejaste arrastrar por la rutina

que mata al más osado 

y no deja fluir la tinta 

que marcaba algoritmos

que eclipsaban al tontolaba .

Respetar tu silencio 

es un ejercicio de poder de voluntades 

que doblega mi carácter 

y aunque no me amedrenta

sí me frena . 

Quedó suspendido en las

Ramas, ese trabajo conjunto

que yo ansiaba.

No te escucho ya,

Se balancean mis renglones 

en ideas pasadas a letras

que si te llegan.

que por favor no duelan

porque una anda 

columpiando vacíos 

que no se llenan 

con ningún otro trino.

 Mano Figueira.




 

LA LLAMADA

 No sabía que mientras me aburría tumbada en el sofá  mirando sin ver una película de estreno que no llegaba a captar mi atención , mi vida,  de la cuál  me quejaba a todo rato, cambiaría drásticamente para que mi congoja se convirtiese en un dolor visceral  carnal e imperecedero.

El teléfono sonó varias veces mientras en la pantalla la protagonista se probaba un vestido de novia para casarse con el guapo galán , quizás por eso tardé en reaccionar pues la elección captó mi curiosidad.

Cogí la llamada en el último tono y una voz desconocida me habló desde el otro lado , intentando hacerme entender que una vez escuchado lo que tenía que contarme no debía alterarme y esa misma alerta  hizo que mi cuerpo empezase a temblar y un sudor frío empezó a perlarlo , la voz femenina me  contaba que mi marido estaba en urgencias por haber sufrido un accidente de tráfico, que lo mejor era que llamase a un taxi y fuese lo antes posible , que ella esperaba ya en la sala.

No recuerdo muy bien lo que siguió , estos momentos  están  vagos en mi memoria , van directos de  esa tremenda noticia a la sala de espera del quirófano de la planta cero.

Allí estaba una hermosa mujer  rubia, suficientemente joven  como para ser mi hija , llevaba puesta  una blusa blanca medio desgarrada en una manga , con una falda corta y sus pequeños pies cobijados dentro de unas zapatillas de hospital . No sé cuánto tardé en mirarla a los ojos porque mi cerebro intentaba salir de la espesura para encajar  las piezas del puzle y  no   razonaba  quién era ella, que se dirigió a mí en cuanto me vio llegar .

- Señora Glacson, a Jhonatan lo están operando de una pierna rota. No sé muy bien como sucedió, aquel todoterreno se saltó  el stop y no nos dio tiempo a reaccionar. Jhoni  se llevó la peor parte ,yo apenas tengo un rasguño.

La taladré literalmente con la mirada  .¿Quién era ella para dirigirse a mí con esa familiaridad hacia mi esposo? ¿ Por qué estaban juntos en el momento del accidente? ¿ Por qué pareciese  que tenía  derecho a  de estar allí presente?

Iba  a abrir la boca para preguntárselo cuando un cirujano enfundado en su bata blanca apareció tras la inmaculada puerta y se dirigió directamente hacia nosotras.

- ¿Señora Glacson? 

- .- Le dije desviando mi total atención hacia él.

- Su marido ha sido operado con éxito de una fractura en la tibia de la pierna izquierda, ahora está en observación  pero no se preocupe , todo ha salido bien,  una enfermera le traerá ahora una bolsa con las pertenencias que llevaba puestas en el momento de ser atendido .

- Gracias doctor. - Fue lo único que logré articular porque mi mente empezaba a salir de su espesura y se esforzaba en  encasillar las piezas sueltas de  mis  propias conclusiones.

- Doctor ¿puedo verle? - Le preguntó  ella mientras el profesional se me quedaba  miran-do como quien está atrapado en un dilema moral y cívico y no tiene permiso para actuar según su criterio.

- ¿Usted es la señorita Violett , que lo acompañaba en el momento del accidente  verdad? . ¿ Cómo está su brazo , le sigue doliendo?.

Y allí estaba yo con cara de circunstancias, mientras ellos se intercambiaban el parte médico. Una enfermera me sujetó del brazo para llamar mi atención sobre una pequeña bolsa de plástico transparente  que dejaba entrever  los objetos personales de mi amantísimo e intachable esposo , aquel hombre que tardó meses en conquistarme, un don nadie lleno de ambición que a mi lado y gracias al patrimonio de mi padre,  subió escalones en la alta sociedad a velocidad del rayo , un madurito que cuidaba su aspecto y aparentaba diez años menos , un compañero que no objetó  pero alguno cuando  se nos  reveló mi incapacidad para engendrar un heredero .

Me senté con sus cosas en mi regazo y  miré su contenido :un reloj de oro  regalo de nuestro décimo aniversario, su eterna cadena de oro , la insignia con incrustaciones de pequeñas piedras de diamante, símbolo de nuestras empresas y que siempre llevaba puesta en las  solapas de sus trajes  italianos  y, por último  su cartera , en ella guardado en el apartado de las monedas , su alianza , que decía con ese pequeño acto todo lo que me restaba por saber  para finiquitar el puzle, y allí, entre un fajo de billetes nuevos, estaba una pequeña fotografía, en ella sonreían a la cámara la chica de los pies pequeños y mi esposo ,  que sostenía en brazos un niño de unos tres años regordete y lozano  que tenía su mismo color de cabello . Levanté la vista y ella estaba observándome , atenta a mi reacción .

Me incorporé lentamente  le entregué a ella la bolsa de la que había sustraído antes  la insignia del ave fénix ,que era mi obra de joyería más simbólica y meritoria, y salí a la calle sin mirar atrás.

Llovía torrencialmente pero no me afectó ni  un ápice, caminé bajo el diluvio llorando para apagar mi rabia y cuando me vi  lo suficientemente lejos, dejé escapar un grito de impotencia y humillación que rasgó la noche como un trueno .Yo ,  la todopoderosa Avva Glacson, dueña de un imperio de renombre mundial,  artesana  jefe  en joyas de mi propia firma, había sido engañada, traicionada y vilipendiada por un marido infiel  y ahora todo ese escándalo llenaría páginas y páginas de la prensa rosa . Volví a gritar en medio de la oscuridad y abrí los ojos , tenía la ropa empapada pero no de lluvia sino de sudor  y me encontraba semi sentada en el sofá de mi casa  de  Manhattan , en la pantalla el galán miraba emocionado a su novia entrando en la iglesia , mientras mi  cerebro gritaba : ¡una pesadilla , has tenido una horrible  pesadilla! . Suspiré aliviada y me incorporé aún temblando , en la película ella daba el sí quiero y yo estallé en carcajadas histéricas   que se  silenciaron de golpe cuando  el teléfono empezó a sonar.

  Mano Figueira.