domingo, 20 de febrero de 2022

VILLA DE PITANXO

 

  O mar cobróuse unha vez máis o seu tributo en forma de vidas humanas. vinteun mortos ou desaparecidos, só se salvaron tres tripulantes do terrible naufraxio do “Villa de Pitanxo” nas xélidas augas de Terranova. Nesta zona as mareas son sempre moi fortes e peligrosas con olas de hasta oito metros, se a esto lle sumamos a temperatura cerca de cero grados, é realmente moi duro traballar nun buque pesqueiro en cuberta, en labores de lanzar e recoller as artes de pesca.

 Son moitos os pesqueiros galegos faenando nos caladoiros de Terranova pola súa riqueza de todo tipo de peixe,  pero as condicions de traballo son realmente durísimas pola inclemencia que dura case todo o ano, e alí estan os nosos mariñeiros, fortes e aguerridos como eles son, por algo teñen fama de ser xente de outra casta, e decir, o mellor do mellor! Logo cando chegan a terra estan todos eles tan orgullosos de ter pescado nas augas de Terranova, é con razón.

  Eu coñecin familias  cuxos avós,  pais e  fillos, despois de faenar nestas latitudes,voltaron  todos eles con vida sen percance ningún, pero o mar cando di: “aquí estou eu!!! hai que terlle respeto, pois tanto pode durar o temporal unha semana como un mes.  Sirvan desde aquí estas verbas de consuelo para todas as familias afectadas por esta traxedia.

 

 Unas madres lloran

otras...enloquecen

pues no tienen fuerza

frente a tal desgracia

 

Se han ido sus hijos

sin decir adiós

ha sido el destino

de esta corta vida

 

Unos niños huérfanos

y jóvenes viudas

preguntas, ¡más preguntas!

Nadie les responde

 

Sus mejillas rojas

de tanto llorar

desde el más allá

¡os consolarán!

 

Reos del destino

en aguas revueltas

perdiste la vida

¡con la impronta alta!

 

Seréis recordados

por generaciones

allá donde estéis

¡os deseo la paz!

 

   Miguel Alberto,2022

miércoles, 16 de febrero de 2022

RELATOS DE COBAS. O LINDEIRO

 Casi todas las viviendas de A Pedreira tenían unos complementos que eran necesarios para la forma de vivir de los vecinos. Próximo a la casa solía haber un pozo (de agua no muy buena), un pequeño galpón o "cabana" donde guardaban el carro, hierba de reserva para las vacas y aperos de labranza. Las vacas solían estar en la "corte" en el interior de la casa pero claro, necesitaban hierba y para eso se las llevaba diariamente a "0 lindeiro" a pastar. Yo iba siempre con mis amigos más próximos José y Lolo, cuya madre Cristina, mujer de bondad infinita, les procuraba todo lo necesario para estar varias horas lejos de casa junto a los demás chicos de la zona, también con su ganado. El área de pasto variaba, si unos días era por Marmadeiro otros era por los campos hasta O Vilar donde no había casa alguna. Al salir, mi madre me preparaba un bocadillo considerable para la merienda pero ellos no llevaban nada y cuando llegaba la hora, una vez las vacas pastaban tranquilamente, actuaban del modo siguiente: iban a las huertas próximas en donde había patatas plantadas y "cacheaban" los pies de las plantas para tomar las de tamaño adecuado, volviendo a colocar la tierra en su sitio y procedían a asarlas.

Aunque el dueño de la plantación pasara por allí, solo les saludaba porque sabía que era su merienda y no estropeaban nada. Para asarlas encendían una fogata y para ello recogían bosta seca de vaca ("bosteira" decían), que era un material abundante e inmejorable combustible, encima echaban palos y cuando había brasa cubrían todo con unos terrones de hierba seca en forma de placas que los militares habían arrancado para hacer trincheras de las prácticas de tiro y luego abandonaban. No habría horno más natural y eficiente que aquél porque colocaban las patatas en su interior y al poco tiempo ya estaban listas para comer. Procedían luego al reparto más equitativo imaginable: hacían unos montoncitos de cuatro o cinco patatas cada uno y según el número de comensales; entonces uno de ellos "tapaba", esto era alejarse del grupo y volvía la espalda de modo que no veía las patatas, luego otro señalaba un montón y le preguntaba "para quen é este" y el alejado decía un nombre, luego otro y así hasta terminar. 

Una vez merendado, repartíamos entre todos a modo de postre el bocadillo que me había hecho mi madre. Aquellas patatas me sabían a gloria, no hay otras como ellas. Al cabo de años y lejos de Cobas he intentado asarlas igual, pero, tal vez por falta de alguno de los componentes de origen nunca conseguí algo que se pareciera. Sin duda es el aire puro y limpio de Cobas que hasta para una buena combustión es favorable y diferente.



                                                Praias de Vilar, Grande, Fragata



                         Jesús Guimarey Mascaró

                                                                                       


lunes, 14 de febrero de 2022

POLÍTICOS, TEATRO POR UN PAR DE VOTOS

 El griterío político actual me hace pensar si nuestros representantes, por la mañana, se miran en el espejo y ven lo que vemos el resto de ciudadanos. No sé lo que contemplarán en sus rostros, pero yo evitaría mirarme por vergüenza hacia los ciudadanos.

 Unos se reúnen para alcanzar la independencia deseada y marcar la nueva hoja de ruta, otros se van a la UE a quejarse por la distribución de fondos, otros se esconden de corruptelas mientras hacen campaña, otros agitan de nuevo el Parlamento hacia la desobediencia, otros tiran de error informático... es un sinfín de crispación y griterío que no lleva a nada más que a más desafección de la sociedad por la clase política.

Me gustaría verlos en una empresa privada y comprobar cuál sería su recorrido. Cuando menos, despido disciplinario por incumplimiento de objetivos y de productividad, por no hacer una lista de faltas graves. Les hemos votado para que hagan algo por todos nosotros, sean del partido que sean, no para que hagan teatro por un par de votos.






   Lino Saborido Rial

REFLEXIÓN...COMUNIÓN

   Hai moitos tipos de templos...

  Escoitáralle a unha páxara Amiga que nuns carballos dunha cala solitaria, a medio camiño entre a Punta da Posta e O Porto, facíanse as beiras unha parella de merlos, e alá me fun...

  Os ceos i escoitar cantar un merlo son a miña debilidade, e un revoar de trinos no ceo do marabilloso templo que a Natureza creou naquel lugar, foi o que escoitei nada máis chegar...

  Hai moitos tipos de templos, decía. E moitos xeitos de perder o tempo, dirán algúns...

  Ou de gañalo perdéndonos no medio da Natureza, según o xeito de ver a vida que teña cada quen...

  Uns sirven para rezar, nada teño en contra...

  Outros para pecar, tampouco, faltaría máis...

  Outros moitos para disfrutar das marabillas que a Natureza pon a noso alcance, e neses templos entro eu.

  Quizais por elo din que tes goteiras, Xaquín. Se calaras iriache mellor.

  Amigo merlo, digan o que queiran, solo expreso con humildes verbas o que miña Alma sente, igual que fas ti...

  A COMUNIÓN coa Natureza é a máis sabia grandeza, a meirande riqueza que un ser humano pode recibir, ou así o vexo eu...

  O que para uns é unha chaladura, acercarse a un anaco do Paraíso para escoitar o canto dun merlo ao solpor, é para min a sensación de descubrir un tesouro mouro agochado baixo a terra...Cada Alma sente dun xeito diferente diante do Gran Templo da Natureza, nosa nai.

  Hai, querid@s Amig@s, moitos tipos de templos...

  Cada quen elixe no que comulgar...!!



                                                        Xaquín Miguéns Ces

VIVENCIAS (2)

 

En aquella época en Alemania casi todo el mundo trabajaba a turno continuado de ocho horas diarias, cosa que veo bien pues quedan dieciséis horas restantes  que dan para mucho, por lo tanto sobre las 15,00  ya estábamos de regreso en casa y aprovechábamos dedicadas a las cosas del hogar y pasear un poco para conocer la ciudad y alrededores.

 Lo primero que me llamó la atención ha sido la educación y el orden en dicho país: cuando entrábamos a una tienda los primeros días y no conocíamos el dinero, se lo poníamos en la palma de la mano al dependiente y él escogía indicándonos lo que sobraba, lo mismo ocurría al subir al tranvía con el conductor: tras haber cobrado, nos regalaban una sonrisa y un “danke schaen”  (gracias).

Nunca recuerdo que un encargado me chillara o hablara de malas maneras, al contrario, cuando no entendía algo, intentaba explicarme muy despacio para así comprender. Lo mismo ocurría con los compañeros, había gente de distintos países y allí todos éramos como hermanos, auténtica camaradería entre todos nosotros. En aquel verano estuvimos asfaltando las calles de un pueblo llamado Reilingen y sobre medio día aparecían en la obra las amas de casa para ofrecernos té y limonada o galletas, cosa que agradecíamos. Yo me preguntaba el porqué de aquellas gentes, aquella forma de comportarse con los obreros, pues no era solo en nuestra obra sino en otros pueblos también y, hablando con un compañero polaco, me dijo que los alemanes se sentían muy dolidos por haber perdido la guerra y esa era la forma de demostrarnos su afecto.

Recuerdo otro día de una gran nevada que me bajé del tranvía en la parada equivocada y totalmente desorientado por la cantidad de nieve acumulada en la calle, di dos o tres vueltas y no encontraba nuestra calle que era la Sickingstrasse, total, que decido tomar un taxi en una parada y resulta que estaba a unos trescientos metros, el taxista debió comprender mi situación y no quiso cobrarme. Anécdotas como esta me han pasado otras veces a lo largo de mi vida que iré relatando en capítulos siguientes.

 

  Miguel Alberto,2022

MAR ADENTRO

 El barco abandonando el puerto

adentrándose en la soledad el mar

dentro viven los marineros

haciendo del mar su hogar


sentado en la proa ese chiquillo

por primera vez sale a navegar

deja en tierra toda su vida

aún no sabe si volverá


pasan los días, pasan las horas

cada noche a su casa regresará

sólo es el dueño de su destino

el mar lo persigue al despertar


vuelve a casa en primavera

tu familia esperando está

la noche es más fría desde que te fuiste

la muerte es fuerte y me llevará


si no podemos volver a vernos

si en mis brazos no vuelves a estar

nunca olvides lo que dejaste

a tu casa debes regresar


nunca un adiós, sólo, hasta vernos

sea aquí o en el más allá

tu madre te dio la vida

ella nunca te olvidará.


  Paki Espiño2022


miércoles, 9 de febrero de 2022

ADICTO Á ETERNIDADE

 Cando somos nenos ou adolescentes imos a poucos enterros, pero todos aos que asistimos teñen unha intensidade tráxica moi alta, xa que, por seren dun familiar moi próximo ou dun amigo da nosa idade, non podemos consolarnos dicindo Morreu no seu tempo ou Era o mellor que lle podía pasar. Porén, a medida que pasan os anos, aumenta o número de enterros aos que asistimos, pero a dor perde intensidade, agás en casos moi concretos, do mesmo xeito que perde temperatura un cuarto se abrimos as portas e as ventás.


Quizais fose esa a razón de que onte, tras asistir a un enterro, pensara que a única forma de levar con deportividade esa inevitable derrota sexa pensar que o defunto, fixese o que fixese coa súa vida, era unha boa persoa e que, en boa lóxica, irá ao ceo. Ao fin e ao cabo, como dicía John Donne nunhas palabras moi coñecidas: Nuncamandes a ninguén a preguntar por quen dobran as campás, dobran por ti. E iso é o que sinto agora cada vez que vou a un enterro, que as campás tamén dobran por min. Xa que logo, e por moito que me moleste esa manía hipócrita de gabar os mortos, comezo a pensar que, como opción íntima, e só íntima, é unha opción lexítima e consoladora. Non podemos cambiar o pasado, pero si edulcoralo e, quizais, esa edulcoración non sexa outra cousa que unha esperanza do paraíso, estéril, case con toda seguridade, pero esperanza ao fin e ao cabo, e se un está a favor de usar o cannabis como analxésico, por que ha de estar en contra desa esperanza edénica? Non calma tamén unha dor moi profunda?


É a razón de que entenda moi ben aquilo que dicía Chaplin para explicar o inevitable declive do seu talento: A medida que un ser humano entra en anos quere vivir profundamente. Un sentimento de triste dignidade invade a súa alma, e isto é fatal para un cómico. Estou de acordo, xa digo, co fondo desa cita, pero tamén sei que hai excepcións, como a do poeta Gerardo Diego, de quen dicían os amigos que estaba tan ben amortallado que parecía vivo, algo que, seino, non é ningunha novidade, dise de moitos defuntos, pero que, no caso de Diego, é distinto. Dicíanllo cando estaba vivo, mesmo de neno e adolescente, pois quería vivir tan profundamente que sempre estaba dominado por esa triste dignidade que Chaplin considera impropia dos mozos e ineludible nos vellos.


Pois… que queres que che diga, díxenme vindo do enterro, nin quero ser como Chaplin, que viviu da comedia á traxedia, nin como Diego, que só viviu na traxedia. Eu quero vivir sempre na comedia, na leda dignidade de ser mozo e na leda dignidade de ser vello. E se, para iso, cada vez que vou a un enterro, teño que desexar que o defunto, sexa quen sexa, vaia ao ceo, pois deséxoo, aínda que ás veces, recoñézoo, non me chegue o humilde cannabis e teña que meterme unha droga de efectos moito máis alucinóxenos.






                                                                    
                                                             Xosé Ricardo Losada