lunes, 29 de agosto de 2022

BARCO DE VELA


Polas mansas augas

da Ría de Noia

navega un marino

sorteando as rochas.

Saíndo da Ría

sen rumbo marcado

surca as altas olas

co poniente airado.

O experto marino

manexa o timón

mais o gran “navío”

ao norte virou.

Polo inmenso Atlántico

navega o velero

á costa da norte

coas velas ó vento

sen obedecer

a aquel timonel…

So escoita á mar brava

como un fiel batel.

Rozando Fisterra

avanza o marino

audaz e valiente

cara ó  infinito,

dempois de semanas

de navegación

foi visto nas costas

da querida  Irlanda e a “ Pérfida Albión”

seguindo sen regras

ó norte certero

naquela simbiosis

marino...velero!


Miguel Alberto 2022


 

Miguel Alberto, 2022


APRENDE DEL ÁGUILA PARA CRIAR HIJOS RESPONSABLES

 La razón por la cual el águila construye su nido con hierbas, plumas y espinas, es muy sencilla.

Cuando el aguilucho ha llegado a cierta edad y tiene condiciones para valerse por sí mismo, la madre saca del nido las plumas y las hierbas, de modo que solo quedan las espinas para que incomoden a la criatura.

El aguilucho ya no tiene confort, entonces las espinas le obligan a buscar una mejor casa.

Ahí entra el águila madre: desde determinado punto de altura lanza a su hijo y empieza a enseñarle a volar. Lo arroja, el aguilucho extiende las alas, pero todavía no puede sostener el aleteo, el viento le gana, y empieza a caer.

La madre lo observa y desciende a su rescate; lo toma con las patas, nuevamente lo sube y repite la operación, lo vuelve a lanzar. Y así, hasta que la criatura aprenda. 

Una vez que aprende ya está apto para emprender su propio rumbo.

Las águilas no apañan la dependencia.

Las águilas no mantienen a hijos ociosos, o vuelas o vuelas.

Nada es casualidad, nada ocurre por accidente y todo es superable. 

Hay un principio fundamental que es: todo lo que usted está viviendo, es por lo que ha creído, incluso las personas que le rodean. 

Usted atrae y aleja a personas que tienen que ver con lo que ud. está creyendo y quien está “siendo”.

Zig Ziglar decía: “no puedes volar como un águila si estás rodeado de pavos”. 

Su manera de pensar y de actuar, en gran parte la define su propio entorno. ¿En qué ambiente vive? ¿Rodeado de personas que le aportan o le restan? Es un ciclo interminable.

Esto es la suma de muchos factores pero cada uno somos responsables de lo que nos sucede, de las personas que conocemos, de las oportunidades que nos generamos. 

Todo cambia cuando usted cambia y deja de atraer a ciertas personas y circunstancias para atraer a otras.

Así es como vamos creciendo, evolucionando y nos podemos dar cuenta de qué tal vamos en este examen llamado “vida”.

PARA CERRAR BIEN LOS CICLOS

Recuerda: 

1. Agradece la experiencia. Todo problema vino a enseñarte una lección, no a acabar contigo.

2. Agradécele al espejo.  Agradece a esa persona por venir a hacer consciente lo inconsciente.

3. No ames por necesidad o te volverás adicto a la compañía e incapaz de ser feliz solo.  

4. No pierdas tus días pensando en lo que no fue, en tus errores o en lo mal que te trata la vida. El pesimismo atrae lo negativo. 

5. No vivas siendo víctima, las víctimas no tienen poder, no asumen su vida.

6. No desperdicies la vida intentando desesperadamente ser aceptado. 

7. No desistas. Sigue tu sueño, tu sueño no debe depender de la aprobación de alguien más.

¿Porqué te quedas encerrado cuando la puerta está totalmente abierta?

Lo que se va, tenía que irse. Lo que no funciona, no era para ti. Cada uno de tus fracasos es una lección mas, te ayudará a construir un futuro de éxito, si tienes la suficiente autoestima para no dejar de intentarlo.

¡Mírate! ¡Estás vivo!

Tus ojos ven, tu corazón late, tus manos se mueven y generan cosas geniales.

Hazte responsable. Deja a los otros en paz con ellos mismos. 

No esperes que te traigan flores. Sé tu propio jardín y ahí posaran las mariposas, no tendrás que correr tras ellas.



                                                                 Lino Saborido Rial

NON ESPERADO

                                    

                                       Un día, sen máis, chegaches,

dun xeito non esperado;

e nun arrouto, a cegas,

franqueeiche porta e brazos.

 

Alongado o receo

e os prexuízos baratos,

acubilleite sen medo

no meu peito desgairado.

 

E fuches a regalía,

o meirande agasallo;

desabafo, alento, dita,

relouco de namorado.

 

Un día sen máis fuxiches

dun xeito non esperado,

e o baleiro mesto e crú 

aniñou no meu costado.

 

Porque afóutame a loucura

e non me mingua o fracaso.

Voaréi tra-lo teu ronsel,

acotío, sen descanso.

 

Nada importa o desvelo

a escaseza, o cansazo...

buscareite onde sexa

nos recunchos máis illados.

 

Ai, musa que vas e vés

dun xeito non esperado:

Nin tes dono nin acatas.

Eres ceibe cal paxaro.

                                    

                         Silvia Figueiras Dovalo



                                


                                                                      Laura Padín

SER MADRE




De todas las cosas que fui
de todas las que soy 
y seré...
Ser madre es lo más grande.
No cambiaría nada 
del pasado 
si con esa acción borrara de un plumazo
a esos seres especiales 
que dan razón a mi existir.
Fueron aliciente 
en mis días más sombríos
acicate en las cuestas arriba
arrebujo para mí espíritu.
Son orgullo para una mujer
que atesora tres diamantes
que me engrandecen el corazón
y dan calor a mi alma.
De todas las suertes 
de mi vida
ser madre
es la que siempre
agradeceré con fervor
incombustible
y sincera gratitud.
( Mano Figueira).









.

O VELLO MUÍÑO

 Debaixo da miña aldea

brava con forza o río

regálanos cada noite un conto

ó pé da roda do muiño


cada quén ca súa leria

cada quén co seu terruño

fan da misa unha festa

están ledos cun trago de viño.


A vida na aldea é sinxela

ninguén precisa de moito

que haxa herva na palleira

que non falte o carro de toxos


que as vacas preñen de novo

que non nos morran os porcos

que non nos chova pá sega

que o millo chegue hasta o entroido


que medren moito os rapaces

que sigan con nós os avós

que o ano pase sen penas

que a festa amañámola nós!!!


  Paki Espiño,2022


miércoles, 24 de agosto de 2022

PENSAR HACE DAÑO

 A veces demasiado.

Porque una sigue creyendo que el tiempo da la razón a quien la tiene,

que todo cae por su propio peso y que la tortilla siempre da la vuelta.

Pero desgraciadamente puedes morirte sin avistar en el horizonte una tierra firme donde pisar fuerte.

Y así, cuando llegas a la conclusión de que los malos son los que viven sin remordimientos mientras a ti te toca bailar con la fea, que lo que cae por su propio peso es una misma por el afán de repetir plato, que la tortilla sí que da la vuelta, pero ellos tienen la sartén por el mango, ahí mismo empieza la desazón a nublar la visión y ya no ves molinos, sólo sientes el peso de la lanza y tienes más ganas de meterte en la cama hasta el apocalipsis que de forcejear contra las aspas.

Ya no sé cuál es el siguiente paso: si gritar pidiendo justicia divina o divinamente dejarme arrastrar por la marea.

Todo lo que era, lo que quería ser, se resume ahora mismo en un borrón intangible que nadie quiere ni borrar, ni corregir. 

Así que mejor duermo para que descanse está agotada mente.

 Mano Figueira.






DÍAS PERFECTOS E IMPERFECTOS. EL "KAIRÓS"

 


Dice Jacobo Bergarache en su novela que los griegos aspiraban solo al “kairós”, al momento perfecto. El cristianismo destruyó esa aspiración y nos prometió que disfrutaríamos todos los "kairós" juntos en la otra vida, si cumplíamos a rajatabla unos mandamientos que por algo venían enunciados en negativa.

La Ilustración nos devolvió la expectativa de una vida terrenal con menos sacrificio y más compensaciones y, hoy, muchas personas como el autor nos contentamos con un día perfecto de vez en cuando: el que empieza y acaba con momentos simples pero agradables.

En ese sentido, la adolescencia es mucho más exigente: una etapa de gloriosa euforia, de probar montones de cosas nuevas a un ritmo y con una avidez que nos hace invencibles -los últimos coletazos de una niñez con fortuna egocéntrica e irresponsable-.

¿Pero qué pasa cuando uno es incapaz de desprenderse de ese hedonismo, cuando la concatenación de dos días iguales le hace infeliz? Creo que no hace tantos años éramos más conscientes de lo que la vida nos ofrecía: días duros de trabajo, una cena divertida con amigos y un polvo especial de tanto en tanto.

 Aceptábamos que no todos los polvos son excepcionales, ni todas las comidas acaban en carcajadas, y que algunas jornadas son pesadas, pero que “es lo que hay”.

Hace unos años muchos cuarentones sabían que salir cada noche cansa, pocos iban a diario en skate, segway, patines, patines de tres ruedas, sobre hielo; pocos hacían “kite” todas las tardes de verano y/o volaban a una ciudad europea en cada puente, etc. 

Todavía no había hecho presa en los occidentales ese ansia que parece ir de la mano de una larguísima etapa vital llamada "adultescencia".

No sabría decir si se trata de inmadurez o si esos jóvenes-viejos tienen razón y, maldita sea, ¡”carpe diem”! Pero algo me hace pensar: Ojalá volviésemos a aburrirnos y a darnos permiso para notar el cansancio. Tal vez así conseguiríamos valorar de nuevo esos días perfectos.

'Kairós (en griego antiguo καιρός, kairós) es un concepto de la filosofía griega que representa un lapso indeterminado en que algo importante sucede'




Lino Saborido Rial