martes, 1 de noviembre de 2022

EL CHISMOSO PERSISTENTE

 Hoy tuve que pasar, inevitablemente, frente al chismoso, aquel engendro que hace un tiempo he nombrado en uno de mis relatos, aquel que pone cara orgásmica hablando mal de todo quisque. 

Con su cínica sonrisa me saludó e intentó entablar una conversación de las suyas, poniendo 'a caldo' a cualquier pobre amigo o amigos. 

Yo, como lo venía venir de lejos, preparé fugazmente una farsa, quizás inapropiada, pero ventajosa y de muy buen resultado para estas ocasiones. Infalible, se lo recomiendo a las buenas personas en este tipo de apuros. 

Antes de que comenzase a escupir absurdas calumnias sobre algún pobre o pobres inocentes, me eché la mano al trasero y salí corriendo. 

-Me dió un apretón y no aguanto más amigo, me estoy cagando, nos vemos otro día-. 

-le contesté con cara sufrible y angustiada-

-Salí corriendo vergonzosamente hacia el bar más proximo, y me encerré en el baño, no fuese que el "chismes" viniese siguiéndome. 

Nada más salir del baño, contemplo mi peor pesadilla: el "chismes" apoyado en la barra del bar, frente a mí con su cínica sonrisa de hiena, al mismo tiempo que me dice: 

-tomate una manzanilla mientras te cuento lo último, vas a flipar-. 

¿Y ahora qué mentira me invento para salir corriendo? 

LSR.





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