Y mira que
se lo dije: no te metas, ni es tu circo ni son tus payasos pero ella siempre
tan incapaz de mirar para otro lado cuando ve las injusticias, esa “abogada de
las causas perdidas” ella que nunca quiso mentir y siempre defendió su verdad
en contra de la gran mayoría, con ese problema de fondo de ser demasiado
empática va y se mete de lleno en el problema; la leona la mordió, el domador
la fustigó, la trapecista la usó de impulso quebrando su base y al bajar el
telón quedó sola, media muerta en medio de la pista, entremezcladas su sangre con la arena y de fondo las risas
atronadoras de la causa que defendió, que le quitó tanto de si misma. Se
levantó como pudo, limpió la sangre del rostro con sus propias lágrimas y salió
a la calle, Y así se lo dije, la avisé pero...¿sabeis qué? Cuando la vi
marcharse
no reparé en los trozos rotos que dejó en el camino, me admiré de aquella mujer
que se hizo más grande a mis ojos a medida que se rompía!!!
(Esto es
para mi amiga cuyo nombre me callo por respeto a su decisión de pasar de todas
las que no saben siquiera dar las gracias o pedir perdón por tanta ignorancia y
de las que ya no quiere volver a saber nada, porque no valen lo dolido)
Mano
Figueira,2021
No hay comentarios:
Publicar un comentario